1 de octubre de 2008

Entramos en la Patagonia... por la puerta grande!

Nos fuimos de Malargüe hace ya una semana con muy buen sabor de boca; la última noche que pasamos allí llegó al camping una familia chilena en su casilla rodante: Carlos, Veronica i Javiera venían siguiendo la misma ruta que nosotros hacia Chile y bueno, nos enganchamos a charlar hasta que acabamos compartinedo una alegre cena, (y comimos con plato y cubiertos!).


Última cena en Malargüe, con Carlos, Veronica y Javiera

El primer día de ruta empezó fantástico, con solecito y viento a favor, vamos, que salimos animadísimos... pero ya se sabe que cuando uno está en lo más alto és cunado más posibilidades tiene de caerse... y pasó lo que tenía que pasar, mi primer contacto con el famoso ripio de las rutas argentinas fue fatídico, vamos que, como se dice aquí, compré terreno en la ruta 40. En plena bajada se me descontroló el manillar y di de morros en el suelo, la bicicleta voló con equipaje y todo. Yo quedé medio magullada y la bicicleta, pobrecita mía, quedó con un lado del manillar apuntando al cielo, la rueda delantera hecha un ocho y el cambio delantero desintegrado.
Tomás consiguió enderezarlo todo un poco como para poder arrastrar la bici hasta Bardas Blancas, a 10 km, así que nos dimos la buena caminata hasta allí. En Bardas Blancas me parcheé (me atendieron re-bien en la salita del pueblo, me desinfectaron toda y me dieron remedios para el dolor, todo absolutamente gratuïto) y Tomi siguió dandole a la bici, pues todavía nos faltaban unos buenos kilometros hasta Chos Malal, el primer pueblo grande que íbamos a encontrar.

Bardas Blancas / La pasarela

Río Grande
A día siguinte descartamos la ruta que habíamos pensado tomar y agarramos por la más buena, es decir, la más pavimentada. Fue un buen día de pedaleo; tuvimos lindos paisajes al borde del Río Grande, esquivamos una tormenta y ayudamos a una pareja chilena que tenía problemas con su coche (también a causa del ripio). Y justo llegando al lugar donde habíamos pensado acampar nos agarró un vendabal para mí sin precendente, que nos volcaba de la bici, a penas nos dejaba avanzar y levantaba cantidad de arena que se clavaba en la piel. Evidentemente era imposible plantar la carpa allí. La Patagonia ya empezaba a imponerse desde lejos. Fueron cerca de 25km que tuvimos que hacer con ese viento soplando de frente y de lado, todo en subida y camino de tierra, hasta que llegamos a Ranquil del Norte, ya de noche y de nuevo reventados.

El tercer día colocamos nuestros cuerpos otra vez arriba de la bici y así, en pésimo estado (encima de todo a Tomi se le empezo a abrir la cubierta de la rueda trasera), entramos en Neuquén, la puerta de la Patagonia. De nuevo subida, todavía con ecos del viento en contra, y bueno, depsués de 60 km, llegando a Buta Ranquil, decidimos quedarnos a descansar. Nos dejaron poner la carpa al lado de la estación de servicio. Estábamos armando nuestro tenderete cuando el dueño, Moncho, salió a saludarnos. Qué sorpresa cuando de un momento a otro se fué para regresar con unas empanadas y un par de vasos de cerveza... Esas empanadas nos sabieron a gloria.

Por la tarde fuimos a comprar algunas cosillas para la cena (los precios patagónicos nos dieron la primera bofetada), y por la noche... FIESTA! Sí, en el mundo era sábado, así que volvimos a tener noche de reguetón. Y encima hay que dar gracias, porque a eso de las 2 de la mañana, desvelados, nos dimos cuenta de que por los caños de los aspersores del jardincito donde nos encontrábamos estaba brollando agua y la carpa se iba a inundar. Con unos tapones de corcho que encontramos por ahí pudimos bloquear los caños y nos guardamos de nuevo en la carpa, a escuchar reguetón tranquilos hasta el amanecer.

Volcán Tromen / Camino a Chos Malal
A eso de las 7:15 el sol nos despertó de nuestro (breve) sueño, a las 7:30 terminó la fiesta, y a las 9 estábamos emprendiendo nuestra última jornada de ruta. Hubo subidas y también buenas bajadas, y un viento a favor que recibimos como un regalo. El paisaje impresionante. En nuestra ruta habíamos ido rodeando el volcán Tromen, todavía nevado, i todo alrededor las montañas hacían aguas con sus tonos ocre. Fue un bonito día después de todo. Y en las primera horas de la tarde, cansados, aliviados y mugrientos, hicimos nuestra entrada triunfal (por la entrada equivocada) a Chos Malal.


Cordillera del Viento

Estábamos buscando el camping, soñando despiertos con la ducha caliente que nos esperaba allí, cuando empezamos a oir unos gritos y cuando nos giramos vimos a un hombre que nos venía persiguiendo con su bicicleta. Claudio nos había visto pasar por delante de su casa y había decidido salir a buscarnos para invitarnos a pasar. Al principio sin entender mucho lo que pasaba lo seguimos hasta su casa, donde estaban Ana y su hijo Oscar, y así sin más nos puso delante un buen pedazo de pollo al horno con papas, el pollo más bueno que habíamos comido nunca. Sí, la família nos estaba invitando sin más a quedarnos en su casa. Aceptamos la invitación encantados aunque quisimos poner la carpa en el jardín, así que llevamos tres días allí, y hemos hecho dos nuevos amigos que nos tratan como si fueramos de su familia.

Hemos tenido que comprar algunos repuestos para la bici pero Tom ha conseguido salvar la llanta y el manubrio, lo cual nos ahorra un buen dinero. Ayer, ya teniendo las bicis a punto, Claudio nos llevó a subir el cerro de la Virgen, desde donde había una hermosa vista de Chos Malal, del río Neuquén y de todas las montañas que rodean el pueblo. También estvimos de recorrido turístico y para qué, el lugar nos encanta, las plazas que tiene están cuidadísimas, con muchos árboles, mucho verde y el entorno es espectacular.

Cerro de la Virgen

Mañana pensamos seguir viaje, aunque con lo malacostumbrados que nos tienen aquí va a ser muy difícil. Entre la buena compañía, todas las comodiades y las increíbles comidas caseras... vamos a empezar a echar barriga y ya no nos movemos más. Nos hemos convertido en la vergüenza del movimiento mochilero!


Aquí es dónde nos miman!

Vamos a arrancar rumbo al paso de Pino Hachado, pues ya pronto se me vence la visa y tengo que cruzar a Chile. Nos queremos alejar un poco de la ruta 40 y agarrar un camino alternativo que pasa más cerca de la cordillera, nos han dicho que el paisaje vale mucho la pena, así que vamos para allá!!!

6 comentarios:

Anónimo dijo...

LO QUE YO TE DIGA............BUENO BERTA, AHORA CONOZCO CUANDO ESCRIBES UN COMENTARIO PORQUE TE EXPRESAS EN FEMENINO, YA QUE TU SINTAXIS ES ARGENTINA AL 90%... ASÍ QUE COMPRASTE TERRENO EN LA RUTA 40... JEJEJEJE. YA SE TE NOTA EL PRECIO QUE PAGASTE EN LA FOTO FINAL DEL COMENTARIO...DESDE BARCELONA QUIERO ENVIAR UN SALUDO LLENO DE AGRADECIMIENTO A CLAUDIO I ANA POR ACOGER TAN DESINTERESADAMENTE A "MIS NIÑOS". Y A VOSOTROS UN FUERTE ABRAZO. -LLU-

Anónimo dijo...

Tomi y berta soy javiera de chile. mis padres salieron de viaje de nuevo, esta vez a perú. yo decidí quedarme, pues tengo deberes que cumplir por estos lados. tengo las fotos que les tomó verónica cuando los encontramos en la ruta. te las puedo mandar. a qué mail?

este es mi mail: javierahinrichs@gmail.com

saludos, suerteeeeee

Aloma dijo...

Berta, espero que estiguis recuperada de la pinya!!! Mira que els posts són llargs però no es pot parar de llegir... AVENTURA, així, amb lletres majúscules!

Una abraçadota als dosssssss

Anónimo dijo...

hola mis amigos

Me pongo alegre de saber que estan bien, pero bueno es un viaje largo y uno va a caerse y levantarse con mas fuerza, estan bien los dos y es importante, extraño charlar con ustedes, pero creo que en un tiempo podremos volver a encontrarnos, me siento bien leyendo sus relatos, es como estar viajando en bici a su lado y cuidense mucho por el sur!!!
Le envio un monton de buena suerte!!!

Besos

Nico desde Norte America

Moody dijo...

Cariñitos!!! Que bueno ir leyendo vuestros relatos! És supermaco! I quines fotos, i quines experiencies, quina gent més maca que us trobeu!
I Berta, deixa lo de volar per mi, i tingues cuidadin, que et volem sencera!
Molts molts petons pels aventurers!
Marta

bardas blancas dijo...

que te puedo decir de bardas blancas como conosco a todos sus habitantes te puedo decir que asi tratan a todos como muy amigos y siempre que pases por ahi te recibiran igual muy bien, si queres saber y ver mas de bardas blancas y su gente entra y deja tu comentario en bardasblancasmisrecuerdos.blogspot.com y sabras mas de sus amables amigos cesar galvan gracias